La Alquimia de los Sabores: Un Ritual Sagrado

La alquimia del sabor es, ante todo, un método.

En Abelión, cada Opus atraviesa una serie de fases donde la materia especiada es seleccionada, activada, equilibrada y transformada. No se trata de un gesto simbólico, sino de un proceso consciente que busca revelar lo mejor de cada elemento.

Fase I — Selección de la Prima Materia
Cada especia es elegida por su origen, frescura y carácter. Semillas, raíces y cortezas conservan un potencial latente que solo se manifiesta cuando la materia es íntegra y honesta.

Fase II — Activación por el fuego
El tostado controlado despierta los compuestos aromáticos dormidos. El calor no domina: libera. Esta etapa define el perfil profundo de cada Opus.

Fase III — Conjunción y equilibrio
Las materias activadas se combinan en proporciones precisas. Ningún elemento busca imponerse: la mezcla se construye desde la armonía y la tensión justa.

Fase IV — Reducción
La molienda rompe la estructura física para liberar la expresión aromática. En este punto, la materia se vuelve accesible, fina, lista para integrarse a la cocina.

Fase V — Conservación del Opus
El resultado se resguarda de la luz, el aire y el tiempo excesivo. Cada frasco contiene una obra cerrada, destinada a transformarse nuevamente al entrar en contacto con el fuego y los alimentos.

Así, la especia deja de ser un ingrediente y se convierte en materia transformada.